Un beso entre La Bauhaus y Rineke Dijkstra
Se podría tratar de un beso entre la distancia del espacio/tiempo y la casualidad/causalidad de observar dos expo, en CaixaForum, el pasado sábado, con importantes obras de Dijkstra y otra sobre las fiestas que se montaba en La Bauhaus entre los años 1919 y 1933...
Con La Bauhaus sigo constatando la gran influencia que suposo, todavía vigente hoy, en arquitectura, diseño, decorados, algunas obras importantísimas de algunos de sus artistas... etc y especialmente el concepto de enseñanza y desarrollo de la industria del arte o el arte en la industria... Novedad e impulso en la sociedad alemana y europea de entonces que significó su implantación e influencia posterior, herida pronto de muerte por la pujanza del nazismo...
En cierto modo, y salvando las distancias, me recuerda el actual patetismo que sugieren muchas de las normas educativas actuales, que a pesar de los barnices modernizadores, socializables, integradores... y que en muchos casos no pongo en duda, sí me atrevo a opinar que estamos en plena regresión en cuanto a libertad de opiniones, fomento de los debates abiertos y libres, gestón en equipo de recursos e ideas que faciliten el avance hacía un mundo práctico, libre y mucho mejor del que nos pinta un falso neoliberalismo que sólo acepta materialismo y disciplina en todos los aspectos de la sociedad, dígase también educación y especialmente producción y consumo a posteriori... La estupidez avanza que da gusto a los Poderes que necesitan de una sociedad idiotizable, donde la creación y por lo tanto el Pensamiento libre y avanzado es un mal aliado para sus intereses... La Bauhaus se adelantó a su tiempo, un tiempo ya moderno ó posmoderno para los que se deleitan midiendo en que momento se hacen y deshacen los ismos, pero aún hoy es de admirar lo que lograron, lo que plantearon y lo bien que se lo pasaron, sea en fiestas pero sobretodo, y a pesar de las muchas dificultades, en ser valientes en unos momentos en que volvían a oirse los sonidos de la Guerra, una Segunda en demasiado corto intervalo de tiempo... Y aunque parece que ha pasado mucho, tampoco es tanto tiempo setenta años, en especial por mis más que razonables (por desgracia) dudas de adonde nos dirigimos, en un momento de involución de todo tipo. En Arte seguimos, en general, entre la miseria de las propuestas que no pueden avanzar del todo en los países emergentes y más que mal en los países más atrasados, como quizá el arte no se merece, instalados ya en este mal empezado siglo XXI, quizá como señal lógica de lo que se siembra (muy mal) en estos países (tendré tiempo de vivir la actualidad de algunos en la vigente La Biennale de Venezia, espero..., y lo contaré en breves semanas...); A la vez el glorioso y glamuroso Culturburgo de la Civilizacón (?), del mal llamado primer mundo, sigue con sus espaciosas divagaciones artísticas, muy conceptuales, matéricas y tridimensionales, espectaculares y mastodónicas la mayoría, a la espera de que en cualquier momento instalable caiga un impresionante diluvio de dinero calentito para cocer estómagos de políticos y enterados que aprovechan la escusa del arte y su cruce con lo social y lo político para embellecer sus aspiraciones de trampolín e hipocresía, cuando no camuflar sus flaquecezas e ignorancias varias, sobretodo artísticas y de honestidad cero...
Con Rineke el encuentro, ya conocía algunas de sus fotos en libro, fue maravillosos, porque el gran formato y su concepto de captar, absorver, recortar y reflejar el tiempo, el paso del tiempo y el posible acceso a otra posible realidad, significa un don impresionante en sus trabajos, en su capacidad de saber, indagar, dejar fluir el pensamiento, la mirada, la verdad y la mentira...
Son los/las artistas que yo llamaría: Necesarios.

teodora dijo
me parece buenisimo que hagas de tu blog un espacio de reflexion sobre el arte, por favor describime como si la estuviera viendo como es la obra de rineke dijstra
19 Mayo 2006 | 07:37 PM