Cínicos, esquizofrénicos, Foster, Haring y cintas de video
A propósito de leer varios artículos sobre la obra de Keith Haring y una reciente expo en Madrid, ya tocaba, porque desde que estuvo en Barcelona pintando una pared y apoyar la lucha contra el Sida poco antes de morir, por aquí no se ha visto nada o casi nada, que yo sepa... A propósito de ello pues, y revistando también su obra en web, he tendido puentes de observación hacía las palabras de Fernando Castro Florez en el último suplemento de ABCD, (del horroroso diario ABC, tan anticatalán o antiperiférico, que para todos da ostias, cada dia, cada semana, cada mes, cada año, no se les cansa esta canción anticatalana que ahoga cualquier atisbo de razón...). Pero el suplemento cultural es bueno, hay que reconocerlo y no es la primera vez que lo hago... Pues Castro se ha quedado desahogado, supongo, con su artículo Los dictadores del arte actual, donde entre otros escribe también sobre el aclamado Hal Foster... Sus ataques frontales contra todo dios enteradillo en el mundo del arte actual es prodigioso y certero, supongo también polémico y me gustaría que lo fuera, y mucho, porque considero que aquí casi no hay ninguna fuerza en el debate, en la discusión si conviene pura y dura sobre el arte de hoy...
Todo esta muy aderezado con dinero e influencias varias, favores y prevendas que da miedo y olor a mierda por doquier... No creo que Castro se haya quedado corto y habla también de Foster y Rosalind Krauss o Bois, Owens, Buchloh, Crimp... como personajes dentro de la teoría y análisis del arte actual y su determinación a una crítica de reflexión donde incluso se rememora y reinvindica el pensamiento de Bataille, por ejemplo, en algunos, pero para mí pocos... También tendríamos que reconocer que son los pocos que desde un izquierdismo militante o aparentemente sólido definen unas posturas críticas con el lenguaje, la narratividad y estética equívoso cuando menos de la actual parafernalia...
Es curioso pero, que en la siguiente página al doblar el texto de Castro amenizado con una obra del imperdonable Hirst y otra del mása crítico Mathew Barney, se ofrece una entrevista de Anna Maria Guasch al crítico y teórico Hal Foster, uno de los gurus más importantes de la teoría contemporánea (Debajo de su foto una aleccionadora imagen de Maurizio Cattelan mostrando a un niño (falso) ahorcado "fabricado" por él (?), colgado de un palo alto, quizá el mismo dónde se olvido colgarse a él mismo, pero otra día lo hará...). Foster que es profesos de Arte y Arqueología (Arqueología !!!) en la Universidad de Princeton, mantiene un interesante diálogo con la Guasch, pero me gustaría que se repasara alguien cien veces una pregunta como esta:
¿Por qué la insistencia en estos espacios de narratividad para acotar un nuevo espacio de radical contemporaneidad?
Y va Foster y la responde, faltaria más: Hay que superar de una vez por todas tantas y tantas visiones finalistas y, en último término, hegelianas que sacuden al mundo del arte: algunas de ellas para anunciar su fin (el fin del progreso, del "telos") tal como ha sido practicado por Gombrich y toda su pléyade de seguidores.... y sigui y sigue la cosa, en fin, puedo entender de que va, y con perspicacia o paciencia averiguar si Gombrich se la suda o eran amigos sexuales, todo podría ser... Así nos va por estos mundos de la teoría, pero que al fin y al cabo mueven los hilos para que unos curators o martingalistas promuevan sus calendarios, eventos, o este artista sí y este no... Son gurus como ya pronosticó Tom Wolfe en la palabra pintada, sin la palabra con hay pintura y ya llevamos más de cuarenta años así, y lo que nos queda...
Otra cosa será lo que nos conmueva o no a aceptar la obra, las imágenes insertadas hoy en día como si de cualquier anuncio publicitarario se tratara de los artistas mediáticos, controvertidos, idiotizables o idiotizadores pero casi siempre sembrados por los teóricos de turno, y no me refiero a Foster y a los otros citados precisamente, quizá ellos tratan honostamente de poner a tono o cuando menos un tono de razón crítica avanzado, pero no tanto como algunos enterados quieren hacer emerger de la nada, de la propia sinrazón sólo mediatizada, sólo edulcorada...
Y yo liado entre estos razonamientos, cuando mi cinismo crónico nacido hace muchos años, quizá por los catorce recién cumplidos, me permiten a la vez distanciarme e intentar trabajar siendo consciente de toda la amalgama de pesadez mental que nos invade (y cada día que pasa más) porqué no nace ni se hacen Castro Florez cada pocos años, no, ni mucho menos...
Y hablando de cinismo:
Los cínicos son los que coquetean con la esquizofrenia y lo saben, los esquizofrénicos de verdad son los que no tienen conciencia de serlo
PSJM, en
Sublime
Lo apunto porqué de artistas, pero sobretodo de sus obras, hay un montón grandioso (y aún no he llegado a La Biennale...!!!), un gran montón por doquier, por alrededor.
Si el toque cínico fuera más entero, más general y creíble, pero me temo que estamos, entre todos, criando a bestias inútilmente esquizofrénicas...
Hoy me quedo con Haring y su sentido de la originalidad y el riesgo, el gran riesgo, que como Basquiat, se llevó a un montón de ideas y de realidades por hacer, no por proponer, por suerte...
Seguimos malgastando energías, pero es lo que hay...

