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La Coctelera

p e n s a r t

Reflexiones sobre arte contemporáneo y sobre mi obra misma cuando sea necesario o venenoso...

24 Octubre 2006

Pollock

Existe una foto, en b/n, que muestra a Jackson Pollock, de pie y oscuro a la izquierda de la imagen, delante de una gran tela. Aunque está de pie y mirando a la cámara (foto de Bernard Schardt) parece que se inclina inconscientemente hacia la tela, la gran tela que tiene delante y en blanco todavía. Una tela enorme de unos dos metros y medio de alto por más de seis metros de largo. Estaba a punto de empezar la obra, que se titula en todos los libros y enciclopedias: Mural, realizada entre finales de 1943 y principios del 44. Se dice, se escribe, que lo pintó en una noche y parte del día siguiente. Sea como fuere, desde entonces un pintor de provincias desconocido, que se había ido a Nueva York para buscar el éxito, lo encontró casi de la noche a la mañana y nunca mejor dicho. En aquel apartamento, de Peggy Guggenheim en la Calle Octava, 46 Este de Nueva York, iba a cambiar buena parte de su vida y de algún modo del arte de aquella mitad del siglo XX, como mínimo. Mientras medio mundo combatía con el otro medio en la segunda guerra mundial (con minúsculas: Ninguna guerra se merece una mayúscula...), Pollock combatía en su soledad, con los pinceles y los colores luchando en un trozo (grande) de tela y pared, como seguiría durante unos años más hasta su casi suicidio, aunque el alcohol ya lo iría matando mucho antes.

Recordaba esta foto por todos los momentos previos, incluso largos minutos y horas, que sufro antes de adentrame a pincelar, a crear de la nada, en el maldito lienzo o papel blanco... Después, largo o corto después, sentir el placer extraño y anormal que da el observar, al fin, a la obra terminada (si es que algún dia puede decidirse como terminada una obra...)

No puede esconderse la amargura, desasosiego, cuando no miedo real, que se siente al decidirse a crear, por muchos apuntes o trabajos previos que se diseñen antes. No son dudas, es miedo, el que también sintió Pollock aquella noche y seguramente en todas las noches y dias, hasta su fin. Si es que existió (existe) fin.

Tags: pollock

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5 comentarios · Escribe aquí tu comentario

Rr

Rr dijo

Menos mal que ha vuelto. Ya pensé que le había ocurrido alguna desgracia.

Debo reenviarle un correo que su cuenta rechazó hace unas semanas por falta de espacio.

Salud,

24 Octubre 2006 | 01:22 AM

Rr

Rr dijo

ah, y muy chulo el dripping digital hecho con flash, sí sí..

24 Octubre 2006 | 01:25 AM

t

t dijo

estoy ultimando un nuevo blog en blogger, incluso dos,vicios que tiene uno, y me falta tiempo-tiempo, pero es lo que hay...
gracias por tu interés y no sé que puede ser lo del correo rechazado ni el dripping en flash,
ya me dirás,
saludos muchos,,

t

27 Octubre 2006 | 08:36 PM

t

t dijo

ostia:
ya caigo: el dripping-flash en la pág. del pollock, sí si vale,
estoy ido casi..

y el e-mail ??

t

27 Octubre 2006 | 08:39 PM

jorge

jorge dijo

haaaaaaaaa

28 Enero 2009 | 06:28 PM

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Pinto acumulando, de forma ya peligrosa, un gran número de obra que reproduzco en parte en: www.tonicortadella.com/ Escribo sobre ella y arte contemporáneo en esta blog y antes en: www.tonicortadella.com/pensart/ Ahora desde aquí, cocteleando, deseo compartir palabras e imágenes...

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